Resumen
La experiencia de la Generalitat de Catalunya muestra la bondad de la participación ciudadana a nivel autonómico. El modelo de participación en la distancia puede aprender de las experiencias locales, pero, al mismo tiempo, debe ser capaz de replantear algunas de las ideas dominantes en este ámbito, de forma que el debate entre vinculación y consulta resulta irrelevante. Es necesario diseñar un modelo basado en estrategias transversales que den lugar a deliberaciones y procesos participativos, para garantizar una responsabilidad pública capaz de hacer frente a los compromisos políticos y a las necesidades de la colectividad.