Resistencias, creatividades y vulnerabilidades en la economía de plataformas Presentación

David Pac Salas

Universidad de Zaragoza

davidpac@unizar.es

J. David Moral-Martín

Universidad de Zaragoza

jdavidmoralm@unizar.es

En las dos primeras décadas del XXI, pero sobre todo a partir de 2008, la organización del trabajo ha venido experimentado profundas transformaciones. Estas son comprobables al analizar el paso que se ha producido desde el modelo de producción en masa fordista, pasando por los procesos post-fordistas, hasta las actuales formas basadas en la flexibilidad y la descentralización características de la denominada economía digital. Para esta última modalidad organizativa, y según datos procedentes del Consejo de la Unión Europea (2021), se estimaba que en 2022 habría más de 500 plataformas en activo que podrían movilizar a unos 28 millones de trabajadores vinculados a una gran variedad de tareas.1 Otros estudios más recientes en el mismo ámbito, como el de Randstad para 2025, señala que la citada tipología de capitalismo emplea a 43 millones de personas y que se espera pasar desde el 6% en la actualidad a triplicar dicha cifra en 2026.2

Para España, según Gómez y Hospido (2022) para 2018, el 2,6 % de la población mayor de 16 años en 2018 desempeñó su trabajo principal a través de plataformas. A esto se le sumó a todos aquellos que tuvieron alguna actividad laboral que implicaban plataformas, lo que incrementó este porcentaje hasta elevarlo al 18,5 %, convirtiéndose en la proporción más alta de los 16 países europeos incluidos en la encuesta COLLEEM.

Como parece evidente suponer, cabe plantearse al menos una pregunta inicial, ¿cómo está siendo el comportamiento de esta tipología económica en relación a los anteriores procesos productivos y de prestación de servicios? Es decir, parece evidente señalar que todas estas transformaciones afectan a las organizaciones y a las relaciones laborales implicadas, pues como hemos señalado se vienen produciendo transformaciones en las estructuras productivo-organizativas. Esto, a su vez, repercute en las condiciones de vida de millones de trabajadores en todo el mundo y en muchos casos se profundizan problemas vinculados a la desigualdad, precarización, capacidad de defensa colectiva y otras formas de contestación y de sindicalización (Moral-Martín y Pac-Salas, 2025).3

En este sentido, hay que destacar cómo las actuales prácticas modernas, facilitadas por los algoritmos y la digitalización, se encuentran intrínsecamente vinculadas a la precarización del trabajo, si bien se trata de un debate sin consensos aparentes, pues al tiempo también posibilita la incorporación de amplios sectores de trabajadores, como los inmigrantes y las mujeres, si bien sean bajo condiciones de dudosa legalidad contractual y laboral.

No obstante, y tras lo planteado hasta ahora, parece adecuado señalar que el sistema global de libre competencia y comercio, o capitalismo, ha experimentado una transformación significativa con la emergencia y la consolidación de la denominada modalidad gig, o de encargos. A esta novedosa forma de obtención de beneficios le acompañan, al favorecerlas, numerosas iniciativas fomentadas por las nuevas tecnologías, que configuran lo que se ha denominado economía de plataformas (Srnicek, 2018).

Estas han generado un modelo de negocio que destaca por su capacidad de mediar entre diferentes grupos de usuarios a través de tecnologías digitales, y que es descrito tanto por su utilidad como “de dos caras” (Tirole, 2017, p. 406), pues permite que compradores y vendedores interactúen de forma ininterrumpida, como por su oportunidad, la de redefinir las relaciones socio-económicas. También por las formas de gestión empresarial, de las laborales y, por añadidura, la de los patrones de consumo a nivel mundial (Kenney y Zysman, 2016). Y todo ello, ante una prestación de servicios que incrementa popularidad y atractivo entre proveedores y usuarios, ante su supuesta apariencia de cooperación y libertad.

Esta modalidad de capitalismo se fundamenta sobre los datos (Alonso y Fernández Rodríguez, 2021), por lo que una de sus principales características viene dada por la dependencia de estos modelos de negocios de la tecnología de la información e Internet (Srnicek, 2018) y eso parece estar provocando cambios importantes a nivel de cambio societal. En este sentido, su importancia es tal que incluso la citada economía de plataformas ha sido incluso comparada con las grandes transformaciones provocadas por las anteriores revoluciones industriales acaecidas a lo largo de nuestra reciente historia. En este sentido, para algunos se trata de “4.0: La nueva revolución industrial” (Bianchi, 2020), pues bajo la égida de la digitalización ha emergido un nuevo modo de gestionar la fabricación, la producción de artículos, así como la prestación de servicios, pero también ha provocado cambios en la forma de consumirlos.

En este sentido, Naredo (2015) fue el primero en advertirnos acerca de la espuria distinción entre conflictos sociales y medioambientales, en gran parte vinculados al consumo. Así, y en esta misma línea, son varios los autores que argumentan que no se puede comprender esta metamorfosis del trabajo sin considerar el papel fundamental que juega el consumo. Así, mientras Kenney y Zysman (2016) resaltan las oportunidades de creación de valor y eficiencia de las plataformas, por su parte, Alonso y Fernández Rodríguez (2021) ofrecen una perspectiva crítica, sugiriendo que las transformaciones en el consumo y los estilos de vida son cruciales para entender la configuración de este modelo económico. Un proceso de cambio y de presión ambiental que, dado su impacto, hay que incorporarlo a la presión medioambiental voluntariamente ejercida por el ser humano y que ha sido definido como Antropoceno (Crutzen y Stoermer, 2000).

Este análisis ampliado proporciona un marco más equilibrado para discutir tanto los beneficios como los desafíos que la economía de plataformas ha impuesto en el tejido económico y social, subrayando la necesidad de políticas de regulación que fomenten tanto la innovación como la protección laboral. Es por todo ello por lo que en el campo de la sociología de las organizaciones se nos presenta una tarea ardua y compleja ante la que debemos afrontarla, explicarla y comprenderla. Esta consiste en entender de qué manera la economía de plataformas está alterando los modos contemporáneos de organizar el trabajo, las organizaciones, el consumo y el resto de la vida social.

La cuestión resulta muy relevante para las citadas organizaciones. Para ello partimos de la definición clásica de Charles Perrow (1993) -para quien estas constituyen sistemas sociales orientados a fines concretos, estructurados formalmente, con una división del trabajo y un conjunto de normas que guían la conducta de sus integrantes- para señalar que las plataformas digitales introducen modificaciones visibles en varios de estos componentes sin dejar por ello de inscribirse plenamente en la categoría de organización.

No obstante, su novedad reside en la forma particular en que reordenan funciones, redistribuyen responsabilidades y articulan normas. Lejos de representar un “afuera”, las plataformas actualizan y tensionan los principios que históricamente han definido a las organizaciones, obligando a repensar sus límites, su estructura y su modo de operar. Estos aspectos tienen una repercusión directa sobre la gestión empresarial, en la que hay múltiples señales de aviso en relación con la intervención, acrítica y deshumanizada, de las funciones logarítmicas. En este sentido, Abdelnour y Méda (2019) a través de su libro Cuando tu jefe es una App nos advierten de cambios en las tomas de decisiones que afectan al colectivo laboral.

Ambos autores entienden que esta forma organizativa pretende socavar el derecho del trabajo o intentarlo al menos al recuperar la opinión de Polanyi (2016), debido a que lo digital está redefiniendo las unidades de tiempo y espacio que han caracterizado al trabajo históricamente. Sin embargo, esta cuestión ya había sido practicada en plena Revolución Industrial en el siglo XIX en varias partes del mundo, cuando un trabajador cualificado ejercía de capataz/intermediario de su empresario y repartía y dividía el trabajo entre los restantes obreros y obreras de su cuadrilla/taller/fábrica, si bien la intervención, por arbitraria, resultaba humana.

Es por ello por lo que pretendemos aproximarnos científicamente a estas transformaciones contemporáneas, sobre todo a medida que plataformas como Amazon, JustEats y Uber, entre otras, reconfiguran la estructura económica tradicional y surgen preocupaciones lógicas sobre aspectos como la precariedad laboral y la equidad (Ravenelle, 2019). Así, estas novedosas formas de aplicar las nuevas tecnologías al mercado de bienes y servicios, caracterizada por su rápido crecimiento, está contribuyendo a reconfigurar parte de las relaciones laborales, al menos de las hasta ahora hegemónicas, al proponer un sistema alternativo en el que algunas de las conquistas sociales colectivas se encuentran cuestionadas. Esta reconfiguración de una parte de la economía está teniendo un impacto controvertido en las condiciones de empleo, al impulsar la proliferación de trabajos precarios e intermitentes y el empeoramiento de las condiciones laborales de algunos de sus participantes, al tiempo que posibilita el acceso al mercado de trabajo de una buena parte de colectivos minoritarios.

Sin embargo, en este contexto incierto y desconcertante en el que se está produciendo un cambio profundo en las estructuras sociales, sus características parecen alinearse con las precedentes, pues entendemos que esta nueva modalidad económica pretende continuar con las líneas maestras del neoliberalismo, descrito como “un credo que premia el libre comercio y la libre circulación de capital, bienes y personas. Celebra la desregulación cómo un bien económico que deriva de evitar que los gobiernos interfieran en el funcionamiento de los mercados” (Gerstle, 2023: 17), si bien se encuentra expuesta a críticas y propuestas alternativas.

Así, a esta apuesta por la continuidad pragmática ha supuesto algunas alteraciones tanto en las relaciones laborales, como el incremento de la precariedad y de la vulnerabilidad, al igual que en un consumo carente de sentido, infinito e ininterrumpido, que a su vez supone una enorme presión para el medioambiente como hemos visto (Fernández Macías et al. 2023). Sin embargo, a esta se le ha venido oponiendo una fuerte contestación social desde el año 2011 y cuyo inicio lo situamos con Ocuppy Wall Street, un movimiento vinculado a la denuncia ante el intento por fragilizar las organizaciones colectivas para una gran cantidad de ciudadanos.

No obstante y casi de forma paradójica ante la estrategia de fragmentar y atomizar a estos trabajadores, lo trabajadores han contestado mediante respuestas de abajo-arriba (bottom-top), de tal forma que ha posibilitado la aparición de estrategias colectivas de resistencia creativas planteadas por determinados grupos de trabajadores afectados y acuñada por Moral-Martín, Pac y Minguijón (2023) al objeto de poder analizar teóricamente toda esta cuestión y que es definida como “toda oposición, colectiva y/o individual, al sistema de mercado basada en la búsqueda de cierta transformación social, para lo que se utilizan variadas estrategias de resistencia históricamente probadas y basadas en la creatividad a la hora de señalar y mostrar las contradicciones del sistema y de proponer alternativas viables, lógicas y sostenibles en el entorno de la Economía Social y Solidaria (Moral-Martín et al., 2022).

En este sentido, y al señalar la trazabilidad de este monográfico, desde el Grupo de Investigación Sociedad, Creatividad e Incertidumbre –GISCI- se han venido realizando diversos estudios sobre la cuestión alternativa. Estos análisis han sido expuestos en el proyecto de investigación “Culturas emergentes de la precariedad móvil en la gig economy digital: El sector de la comida a domicilio en España”, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y por la Agencia Nacional de Investigación. (https://riders.unizar.es/proyecto/).

En este hemos visto como los Riders desarrollan estrategias, artimañas y trucos en el sector de reparto de comida (Bergua et al., 2023) y se constituyen como plataformas alternativas de trabajadores (Grohmann, 2023), como es el caso del cooperativismo de plataformas en el reparto de comida a domicilio. En otro proyecto, denominado EGREUIEN, analizamos las revoluciones tecnológicas que se producen en el ámbito del transporte on-demand y en concreto en el sector del taxi como aglomerados de innovaciones interrelacionadas que tienen la intención de transformar tanto la economía como la sociedad (Moral-Martín et al., 2025)

Este contexto nos ha mostrado la necesidad de organizar y publicar para su debate público una serie de reflexiones teórico-empíricas alrededor de estas cuestiones. Es por ello por lo que, y a través de este monográfico, pretendemos profundizar en la comprensión de las resistencias, creatividades y vulnerabilidades que emergen en la economía de plataformas y centrarnos en cómo estos fenómenos reconfiguran las relaciones ambientales, empresariales, de consumo, laborales y culturales dentro de las organizaciones. Así, este se articula como un recorrido gradual que parte de una lectura amplia del capitalismo de plataformas, de las vulnerabilidades que provoca, pero también de las formas de resistencias creativas que este modelo genera. Debido a este planteamiento, cada una de las contribuciones de esta obra se entrelaza con la siguiente, de modo que el conjunto puede leerse como una secuencia continua, si bien también de forma desorganizada pues cada artículo tiene entidad propia y puede seguirse el orden que cada lector considere oportuno.

El punto de partida lo ofrece Ignasi Brunet Icart con Capitalismo, voluntad de poder y plataformas digitales. En su texto despliega una reflexión geopolítica sobre el capitalismo, el poder y las plataformas digitales en el contexto actual. Para ello el articulo critica la composición de la hegemonía global organizada a través de la convergencia entre tecnología, financiarización, control algorítmico y dispositivos militares. Ello conlleva la expansión de este modelo que intensifica la conflictividad global.

A partir de ese marco general, el trabajo de Antonio Varela Herrera y Alessandro Gentile, Vulnerabilidades producto de los mecanismos de control y persuasión en el consumo electrónico. ¿Está protegido el consumidor digital?, nos encamina hacia la esfera del consumo, el consumidor digital y hacia los dispositivos de control que lo moldean: algoritmos, técnicas de persuasión y formas de dependencia cotidiana que consolidan nuevas precariedades.

La tercera contribución, de Lorién Jiménez Martínez y Manuel García Domínguez, abre el plano territorial con un texto de que analiza una de las actividades más presentes en nuestros debates, Así, en Periferias de la nube aragonesa. Agentes, estrategias y tensiones en torno a los centros de datos, los autores muestran el proceso de implantación desde una perspectiva crítica la implantación de los citados Data centers, si bien los analiza desde la articulación de las estrategias de los agentes promotores (corporaciones tecnológicas, gobiernos, empresas energéticas), frente a las respuestas de movimientos sociales y comunidades locales.

A continuación, el artículo de María Dolores Lozano Gutiérrez, Franco Rojas López y Luz Elena Vázquez-Bravo introduce un giro analítico: cómo la resistencia aparece desde dentro de la propia arquitectura digital. En su texto, Desinformación y resistencia en las reseñas de restaurantes en Google Maps: un análisis computacional y comunicacional, analizan las características textuales (emoción, polaridad, subjetividad) de las reseñas de restaurantes de cocina recogidas en Google Maps.

El siguiente texto recorre el camino que nos conduce desde el consumo hacia el ámbito laboral con Los servicios sociales en un sistema híbrido. Tendencias de los cuasi-mercados sociales desde la Economía Social, Tercer Sector y Cuarto Sector. En este, su autor, César Sánchez, se centra en los cuidados dentro de la sociedad digital y su análisis nos muestra cómo la hibridación entre economía social, tercer sector y cuarto sector ofrece respuestas creativas frente a los procesos de vulnerabilización del trabajo.

El monográfico avanza hacia la dimensión prospectiva con David Moral-Martín, Pablo Sanz de Miguel, David Pac Salas, Marigel Casas-Cortes y Lorien Jimenez Martinez y su texto, Más allá del fatalismo tecnológico: escenarios hipotéticos en torno a la plataformización del sector del taxi a partir de una propuesta macro-schumpeteriana de análisis en el que se exploran futuros posibles para el sector del taxi y nos recuerda que la plataformización no es un destino inevitable, sino un proceso abierto a controversias, alternativas y negociaciones colectivas.

Para cerrar el monográfico, Miguel Montañés y Amaia Prieto plamtean, con su Más allá de la regulación: la persistencia de la precariedad en el modelo laboral de las plataformas de reparto, un estudio de caso desde una perspectiva multidimensional sobre la precariedad, señala que el modelo de trabajo asalariado reproduce inseguridad social que tienden acentúa la precariedad vital de los trabajadore de reparto. El monográfico concluye con un apartado de Miscelánea

Para finalizar, y recuperando a Boyer (2022: 1877), las plataformas influyen no solo en la esfera económica, sino también en la relación entre individuo y sociedad delimitando una nueva línea divisoria de reparto de poder. Por tanto, este monográfico pretende, con humildad, dibujar un itinerario que transita de las estructuras al terreno, del poder a las contestaciones y del diagnóstico crítico a las respuestas sociales, pues ello nos permite apreciar cómo las plataformas no solo concentran poder y producen vulnerabilidad, sino que también generan espacios -a veces frágiles, a veces inesperados- para la acción colectiva, la resistencia creativa y la búsqueda de alternativas en un ecosistema digital en disputa.

Referencias bibliográficas

Abdelnour, S., & Méda, D. (2019). Cuando tu jefe es una App. Katakrak.

Alonso, L. E., & Fernández Rodríguez, C. J. (2021). El papel del consumo en la economía de plataformas: el vínculo oculto. Revista Española de Sociología, 30(3), a69. https://doi.org/10.22325/fes/res.2021.69

Bergua, J. Ángel, Montañés, M., & Báez, J. M. (2023). Riders, algoritmos y negociación de la realidad. Empiria. Revista de metodología de ciencias sociales, (59), 81–102. https://doi.org/10.5944/empiria.59.2023.37939

Bianchi. P. (2020). 4.0: La nueva revolución industrial. Alianza editorial.

Boyer, R. (2022). Platform capitalism: a socio-economic analysis, Socio-Economic Review, 20(4), pp. 1857–1879, https://doi.org/10.1093/ser/mwaa055

Comisión Europea. (2021). Study to support the impact assessment of an EU initiative to improve the working conditions in platform work. Luxemburgo: Oficina de Publicaciones de la Unión Europea.

Crutzen, P. J. y Stoermer, E. F. (2000). The 'Anthropocene'. Global Change Newsletter, 41, 17-18.

Fernández-Macías, E., Urzi Brancati, M.C., Wright, S., & Pesole, A. (2023). The platformisation of work. Luxembourg: Publications Office of the European Union.

Gerstle, G. (2023). Auge y caída del orden neoliberal. La historia del mundo en la era del libre mercado, Península, Barcelona, 2023.

Gómez, M., & Hospido Quintana, L. (2022). El reto de la medición del trabajo en plataformas digitales. Boletín económico - Banco de España 1, pp. 1-19.

Grohmann, R. (2023). Not just platform, nor cooperatives: Worker-owned technologies from below. Communication, Culture & Critique, 16(4).

Kenney, M., & Zysman, J. (2016). The Rise of the Platform Economy. Issues in Science and Technology, 32(3), 61-69.

Moral-Martín, D., & Pac Salas, D. (2025). Sociología de las Organizaciones. En R. Tamboleo (ed.) Manual de Sociología. Valencia: Tirant lo Blanch. EN PRENSA.

Moral-Martín, D., Pac Salas, D., & Minguijón Pablo, J. (2022). Resistencia creativa: una alternativa organizativa viable en el actual capitalismo de plataformas. Editorial Dykinson.

Moral-Martín, J. D., Sanz, P., Pac, D., Casas-Cortés, M., & Jiménez, L. (2025). Más allá del fatalismo tecnológico: escenarios hipotéticos en torno a la plataformización del sector del Taxi a partir de una propuesta macro shumpeteriana de análisis. En D. Pac Salas y J. David Moral-Martín (Eds.), Resistencias, creatividades y vulnerabilidades en la economía de plataformas. RIO. EN PRENSA

Moral-Martín, J. D., Pac Salas, D., & Minguijón, J. (2023). Resistencia versus destrucción creativa, ¿es posible una alternativa a la actual economía de plataformas? Un estudio de caso de dos cooperativas. Revista Española de Sociología, 32(3), 1-21. https://doi.org/10.22325/fes/res.2023.176

Naredo, J. M. (2015). La economía y evolución: Historia y perspectivas de las categorías básicas del pensamiento económico. Madrid: Siglo XXI.

Perrow, C. (1993). Sociología de las Organizaciones. Madrid: McGraw Hill.

Polanyi, K. (2016). La gran transformación: Crítica del liberalismo económico. Virus Editorial.

Ravenelle, A. J. (2019). Hustle and Gig: Struggling and Surviving in the Sharing Economy. University of California Press.

Srnicek, N. (2018). Capitalismo de plataformas. Buenos Aires: Caja Negra Editora.

Tirole, J. (2017). La economía del bien común. Barcelona: Taurus

_______________________________

1 Información disponible en: Comisión Europea. 2021. Study to support the impact assessment of an EU initiative to improve the working conditions in platform work. Luxemburgo, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea.

2 Información disponible en: https://www.randstad.es/contenidos360/cultura-empresarial/economia-gig/

3 Los coordinadores deseamos expresar nuestro agradecimiento al S66_23R Grupo de Investigación Sociedad, Creatividad e Incertidumbre –GISCI- (https://sci.unizar.es), financiado por el Gobierno de Aragón. Así como al Comité de Investigación 15 Sociología de las Organizaciones de la Federación Española de Sociología (https://fes-sociologia.com/comite/Sociolog%C3%ADa%20-de-las-%20Organizaciones).